La CIA contra Cuba: Expediente JFK

 Los documentos hechos públicos tras la orden ejecutiva de Donald Trump, que desclasificó más de 1,100 archivos relacionados con el asesinato de John F. Kennedy en 1963, no solo abordan el magnicidio del 35º presidente, sino que también exponen operaciones encubiertas diseñadas para manipular la percepción pública, desestabilizar economías, sabotear industrias claves y emplear armas biológicas contra Cuba.

Entre las revelaciones más sorprendentes se encuentran campañas de prensa sobre supuestas epidemias, actos potenciales de guerra biológica, sabotajes agrícolas, ataques a industrias estratégicas y una estrategia de asfixia económica, todo ello respaldado por un presupuesto desproporcionado que refleja la prioridad que Estados Unidos dio a neutralizar la influencia cubana en la región y su relación con la URSS durante la Guerra Fria.

Uno de los documentos más reveladores, el «DA Memo 64», un informe secreto del Ejército estadounidense, detalla cómo la estación de inteligencia en la Ciudad de México orquestó una campaña de prensa que alertaba sobre supuestas epidemias de fiebre aftosa y viruela en Cuba. El objetivo era claro: desalentar la asistencia al Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos en La Habana, programado para 1963. Según el informe, esta maniobra logró que 52 de los 60 arquitectos mexicanos esperados cancelaran su participación, temerosos de las cuarentenas e inoculaciones que tales enfermedades implicarían. El Ejército estadounidense estaba decidido a neutralizar un evento que pudiera convertirse en un foro para las afirmaciones propagandísticas del régimen de Castro.

Sin embargo, aunque los archivos en este caso no aclaran si estas epidemias eran reales o fabricadas, cierto es que los Estados Unidos llevaron a cabo actos de guerra biológica  como parte de la Operación Mangosta, y así quedó plasmado en otros de los documentos desclasificados. Estos confirmaron que la CIA planeó sabotajes agrícolas en Cuba utilizando agentes biológicos con el objetivo de provocar el fracaso de las cosechas.

La agencia consideró el uso de armas biológicas como una herramienta para forzar un cambio de régimen, empleando métodos como la fumigación aérea para dispersar químicos sobre las tierras de cultivo. Se utilizaron agentes biológicos sutiles para evitar ser detectados, «asegurándose» de que no hubiera un vínculo claro con los Estados Unidos. Estas tácticas reflejan la disposición de la CIA a emplear medidas extremas, incluso a costa de la seguridad alimentaria de la población cubana, en su “cruzada contra el comunismo”.

Así mismo, un archivo desclasificado, fechado el 29 de agosto de 1962, detalla una operación encubierta de la CIA en San Juan, Puerto Rico, en vísperas de la Crisis de los Misiles de Cuba. Aprovechando un incidente fortuito un buque mercante británico, el Streatham Hill, que transportaba 80,000 sacos de azúcar cruda cubana rumbo a la Unión Soviética sufrió daños en el casco, la CIA ejecutó un plan para sabotear esta exportación clave. Mientras el barco descargaba temporalmente 14,000 sacos en un almacén para reparaciones, los agentes contaminaron 800 de ellos con un químico desnaturalizante. Este compuesto, aunque no tóxico, impartía un sabor «amargo, enfermizo e indestructible» al azúcar, arruinando su utilidad para consumo humano o animal y, por extensión, contaminando el resto de la carga.

La operación, descrita como «no detectable y no rastreable», se llevó a cabo sin que la tripulación del barco o las autoridades locales sospecharan. Este acto no solo buscaba infligir un golpe económico a Cuba y su aliado soviético, sino también minar la confianza en el comercio cubano, un elemento crucial tras el embargo impuesto por Estados Unidos en 1960.

Los archivos también revelan planes para interrumpir el suministro de níquel cubano a la URSS, un recurso estratégico para la economía soviética. Estos planes incluían ataques terroristas contra las industrias en Cuba, el empleo de equipos de infiltración para llevar a cabo actos de sabotaje, y el uso de torpedos y minas para dañar infraestructuras clave.

El níquel, vital para la producción industrial y militar, era un objetivo prioritario, y su interrupción buscaba no solo debilitar a Cuba económicamente, sino también estaba destinado igualmente a tensionar su relación comercial con la Unión Soviética, socavando así la alianza entre ambos países.

Las operaciones descritas forman parte de un esfuerzo más amplio para aislar a Cuba política, económica y culturalmente. Los documentos del «DA Memo 64» revelan tácticas adicionales, como persuadir a delegaciones argentinas de arquitectos para boicotear el Congreso de La Habana y usar una estación en Brasil para obstaculizar los viajes a la isla. Asimismo, bajo la sección «Control de la Transferencia de Fondos», se detalla cómo el Departamento de Estado y del Tesoro colaboraron para bloquear el acceso de Cuba a capital extranjero.

Además, los documentos evidencian cómo se ejecutaron presiones a empresas estadounidenses para «negar el acceso a bienes económicos» como parte del plan de asfixia económica y financiera contra Cuba. Esta estrategia buscaba limitar el acceso de la isla a recursos esenciales, desde maquinarias hasta alimentos, con el objetivo de generar descontento interno y presionar al gobierno cubano hacia el colapso.

La magnitud de la prioridad estratégica que asignó Estados Unidos y la CIA a la isla queda aún más clara al considerar el presupuesto asignado: en 1961, destinó 41 millones 498 mil 743 USD a las operaciones contra Cuba, cifra que representa casi cuatro veces lo que la agencia gastó en el resto de América Latina y el Caribe combinados.

Los «archivos JFK», exponen un capítulo oscuro de la Guerra Fría en el que Estados Unidos, a través de la CIA, desplegó una campaña sistemática y despiadada contra Cuba, utilizando tácticas que violaban toda norma ética y humanitaria. Desde la manipulación de la prensa con falsas epidemias, hasta el uso de armas biológicas en la Operación Mangosta para sabotear cosechas y provocar hambruna, pasando por la contaminación de exportaciones de azúcar y los ataques terroristas contra la industria del níquel,  operaciones que reflejan una política de agresión encubierta destinada a desestabilizar a Cuba a cualquier costo.

La estrategia de asfixia económica, los sabotajes a infraestructuras claves y las presiones a empresas para negar bienes esenciales a Cuba, muestran un patrón de hostilidad que buscaba no solo derrocar a la Revolución Cubana, sino también castigar a un pueblo entero por su decisión irrevocable de seguir un camino independiente y soberano.

https://micubaporsiempre.wordpress.com/2025/04/01/la-cia-contra-cuba-expediente-jfk/

Revelan nueva operación de comunidad de inteligencia estadounidense para tergiversar la Historia de Cuba

Nuevas informaciones sacan a la luz la Operación Streamin⁷g, una reciente creación de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, con el objetivo de manipular acontecimientos y figuras de la Historia de Cuba.

En el centro del entramado subversivo se encuentra la desgastada contrarrevolucionaria Rosa María Payá, ansiosa de recuperar notoriedad tras los numerosos fracasos que ya se acumulan sobre su espalda. Por medio de nexos con funcionarios del gobierno neoliberal de Javier Milei, en Argentina, pretenden establecer en ese país una nueva base para operar contra Cuba.

La primera campaña mediática desde la nueva locación apuntará hacia la deformación de lo ocurrido en torno a la tragedia del Remolcador 13 de marzo. Otros temas de interés serán la muerte de figuras históricas como Camilo Cienfuegos y Ernesto «Ché» Guevara, la Limpia del Escambray, Playa Girón, el internacionalismo cubano en África y nuestras misiones médicas en el mundo, por solo citar algunos ejemplos.

Las principales fuentes de contenido desinformativo serán las universidades de la Florida y de Miami, la Voz de las Américas, archivos del Departamento de Estado de EE.UU., Radio y TV Martí, así como el panfletario Instituto de la Memoria Histórica contra el Totalitarismo, bajo el ala del contrarrevolucionario Pedro Corso.

Para su puesta en práctica cuentan con un estudio de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos sobre prácticas de consumo de este tipo de contenidos por jóvenes de la Isla, principales destinatarios de la oleada subversiva.

Ramón Saúl Sánchez, otro desgastado personaje anticubano, asesorará directamente la tentativa de agresión. El terrorista Orlando Gutiérrez Boronat también estuvo presente en la reunión organizativa, pero no se integrará esta vez a la intentona, pues se encuentra abocado a la generación de acciones clandestinas en la Isla, con el objetivo de generar un estallido social a través del caos y la violencia.

El financiamiento de la operación correrá a cargo del Departamento de Estado de EE.UU. y la Organización de Estados Americanos. Otras fuentes de dinero serían gobiernos europeos afines a intereses de la administración norteña y la recién electa presidencia argentina.

La nación suramericana también acogerá planes de becas y preparaciones para cubanos que los servicios de inteligencia yanquis pretendan utilizar en el futuro como operadores políticos contra la isla caribeña. Se trata de una práctica usual en el contexto de la subversión política contra nuestro país, consistente en utilizar supuestos programas de intercambio académico para fabricar líderes artificiales que promuevan el cambio de sistema sociopolítico.

Este tipo de proyectos forman parte de la guerra no convencional y cognitiva contra el pueblo cubano. Buscan atacar los cimientos históricos de la gesta independentista, de la cual el triunfo revolucionario del primero de enero de 1959 constituyó un glorioso hito.

La tergiversación de la Historia de los Estados donde centran sus ataques es uno de los componentes básicos de las revoluciones de colores. Por lo tanto, la Operación Streaming responde a una línea estratégica de los servicios de inteligencia estadounidenses contra la Revolución, para lo cual destinan anualmente millones de dólares.

Publicación de Rafael Hernández Aguilera

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Le llegó el turno a "El Toque”

El Toque, del Sr José Jasán Nieves Cárdenas, en su página principal, se jactaban de “mantener el proyecto vivo pero solo por nuestras manos” a través de la Fundación Colectivo Más Voces, según ellos mediante colaboraciones internacionales con otros proyectos y los ingresos por servicios profesionales de la agencia CATAO (otra que bien baila). 

Sin embargo, ahora realizan todo tipo de esfuerzos para solicitar dinero y pretenden ocultar su verdadera dependencia de las agencias del gobierno de los EE.UU. En una publicación que no podía ser más irónica, titulada “Apoya a tu medio independiente favorito. Es urgente”, han hecho visible su desesperación por buscar nuevos ingresos financieros para seguir con el negocio de la “lucha por la libertad”, cuando la administración Trump decidió suspender los financiamientos externos de la USAID y la NED.

Pero lo más gracioso vendría más adelante: “En nuestro caso, la parálisis nos afecta, aunque no teníamos contratos con USAID. No obstante, ya lo hemos dicho, la actual interrupción alcanza el 50% del presupuesto que teníamos previsto para 2025”. ¿Cómo es posible que no tengan vínculos con la USAID y que al mismo tiempo les afecte su cierre?

El asunto es muy simple; es como decir que la USAID no te da un dólar, pero te lo manda con un recadero. Los “proyectos de colaboración internacional” que posee El Toque, según su página web, como el Fondo Velocidad, Meedan y la International Fact-checking Network, están financiados tanto por la USAID como por la NED.

El fondo de la International Fact-checking Network, del Poynter Institute, en su propia página web señala entre sus financistas a la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y a las Open Society Foundations, y por esta vía El Toque recibe más de $50.000.

Meedan, “una organización tecnológica global sin fines de lucro que crea software e iniciativas programáticas para fortalecer el periodismo” con sede en San Francisco, posee amplios vínculos con la USAID a través de terceros proyectos como Learning Lab o la ONG DAI. Según su declaración fiscal de 2019, gastó más de $180,000 en interés de la USAID en proyectos en África para la "regulación y verificación de contenidos” en redes.

Finalmente, el Fondo Velocidad, supuestamente “diseñado para ayudar a los medios de comunicación independientes de América Latina”, tiene entre sus creadores a la ONG Sembra Media, fundada en los EE.UU en 2015; y esta, a su vez, tiene como financistas a los ya mencionados Poynter Institute y la NED.

Por tanto, no es de extrañar que el lanzamiento de su “agencia CATAO” fuera anunciado por  Sembra Media en sus redes sociales, como un emprendimiento del  Fondo Velocidad. Estas son triangulaciones de subvenciones y aportaciones federales a través de un entramado de organizaciones y fondos, ubicadas en diversos países para llevar el dinero federal a sus verdaderos objetivos. Esto les permite a muchos “medios independientes” y “luchadores por la democracia” decir que no reciben dinero del gobierno de los EE.UU, lo cual es completamente falso.

El Toque, en definitiva, se une a la lista de aquellos que dependen de los fondos federales estadounidenses para desarrollar su “trabajo altruista y desinteresado”, pero que ahora buscan donaciones como forma de “rellenar el bache” creado por la congelación de los fondos.

Aunque la política de la nueva administración en Washington destila de todo lo más rancio posible y pretende un cambio de la zanahoria al garrote, ha hecho caer las tantas caretas de estos “medios independientes”que convirtieron los ataques a Cuba en un negocio más que lucrativo.


Publicación de Jesús Ruiz

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Desclasifican documentos de la CIA vs Cuba y Puerto Rico

 Una organización izquierdista condenó a la estadounidense Agencia Central de Inteligencia (CIA) por utilizar la isla puertorriqueña de Vieques para entrenar a mercenarios cubanos, a la vez que perseguía a los independentistas en Puerto Rico, informa Prensa Latina.

Pese a que se supone que no opere en territorio bajo jurisdicción de Estados Unidos, la CIA desclasificó información que este martes 7 de enero 2025 reseña el diario nacional El Nuevo Día, que deja en evidencia su intervención en contra del movimiento independentista puertorriqueño, tal como ese sector denunció por décadas.

El Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) condenó la corroboración de que, en efecto, la CIA persiguió a organizaciones y militantes izquierdistas, lo que “debe mover a la indignación a nuestro pueblo”.

“Repudiamos también el uso de nuestro territorio nacional, específicamente la oriental isla de Vieques, para entrenar mercenarios en contra de la hermana nación de Cuba”, dijo la organización en referencia a la invasión de Playa Girón en los albores de la Revolución comandada por Fidel Castro.

Los expedientes ilegales por ideología política —conocidos como “las carpetas”—, las masacres contra los nacionalistas en el sector capitalino de Río Piedras (1935) y en la sureña ciudad de Ponce (1937), los asesinatos políticos y los prisioneros políticos —mujeres y hombres— son solo algunas instancias en las cuales los gobiernos de Estados Unidos y de Puerto Rico pretendieron inactivar, a fuerza de intimidación y violencia, al movimiento independentista, indicó.

“Estas acciones ilícitas tuvieron entre sus efectos criminalizar a un sector político cuya aspiración no es otra que la de lograr nuestra plena soberanía, tomando en nuestras propias manos el control de nuestras decisiones y nuestro destino”, dijo el Comité Ejecutivo del MINH.

Apuntó que, al utilizar su agencia de espionaje externo en vigilar y perseguir a un sector político puertorriqueño, Estados Unidos reconoció que Puerto Rico es un tema de política internacional, no uno interno o “doméstico” como suelen argumentar los portavoces de su gobierno con el propósito de desconocer la injerencia del derecho y la comunidad internacional sobre el caso colonial.

El Movimiento Independentista Nacional Hostosiano exige a los funcionarios electos del gobierno de Puerto Rico, comenzando por la gobernadora Jenniffer González y el liderazgo de la mayoría legislativa, que se expresen y asuman posición sobre este asunto.

“Lo menos que se esperaría de quienes alegan representar al pueblo puertorriqueño es que asuman una posición de defensa de los derechos civiles y humanos de la población, sistemáticamente violentados por el gobierno de Estados Unidos desde el momento mismo de la invasión en 1898”, reclamó la organización.

¿Qué puede esperar Cuba y Latinoamérica de la Administración Trump?

Con la próxima llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, destacan en su equipo de gobierno personajes “pintorescos”, varios de ellos socios cercanos como Elon Musk, otros muy alejados de ser políticos y alguno que otro cargo otorgado como pago de favores. Sin embargo, destaca la elección de Marco Rubio para dirigir la política exterior en el Departamento de Estado, un archiconocido politiquero de lo que el propio Trump llama “el pantano de Washington”.

Los EE.UU se encuentran en medio de una crisis sistémica a punto de estallar, con una proyección internacional en declive en varios escenarios a nivel global marcada principalmente por la pérdida de influencia frente a otros actores como China y los BRICS.

“El caos y la anarquía se han apoderado de las fronteras de ese país, es hora de restablecer el orden” ha dicho en más de una ocasión Trump, refiriéndose varias veces en su campaña electoral a la situación de la migración, amenazando con cacería de migrantes, campos de detenciones y deportaciones masivas, todo lo cual podría significar que Latinoamerica será una de las prioridades en su política exterior, el imperio estaría intentando recuperar lo que considera su área de influencia, su “patio trasero”, volviendo a alimentar con fuerza la Doctrina Monroe y para ello Marco Rubio es el elegido.

Rubio, es un reconocido cabildero de la mafia anticubana de Miami, señalado por sus constantes ataques contra Cuba, Venezuela y Nicaragua, artífice desde el Congreso de la políticas de asfixia económica desatadas en el anterior gobierno de Donald Trump contra estas naciones, destacando 243 sanciones aplicadas contra Cuba y 765 contra Venezuela.

Para redondear el nuevo “coro de Monroe”, el peluquín electo estaría designando como enviado especial del Departamento de Estado para América Latina, al también anticubano Mauricio Claver-Carone, de quien dijo: “Mauricio conoce la región y sabe cómo anteponer los intereses de EE.UU”.

Claver-Carone, es recordado por convertirse en el primer no latinoamericano  nominado por el propio Trump (en su anterior mandato) en dirigir el “Banco Interamericano de Desarrollo”, pero que luego fuera destituido tras una investigación ética.

¿Cuáles serían los blancos de ataque de Marco Rubio contra Cuba?

Un eje principal de la política anticubana de Rubio son las remesas, una de las principales vías de ingresos de divisas no solo para Cuba, sino también para la mayoría de los países latinoamericanos. Repitiendo el gastado argumento de que esas remesas irían a parar a manos del gobierno cubano, cuando en realidad van hacia los cubanos dentro de la isla, independientemente de su orientación político-ideológica.

Y aunque gran parte del mercado de las remesas en Cuba fluye a través de privados, buscará interrumpir todas las remesas por canales oficiales, caso en cual se vería afectada la propia Western Union, lo que violaría las propias leyes estadounidenses, ya que un miembro del Gobierno estaría afectando a las empresas locales de EE.UU.

Del mismo modo intentará prohibir todas la categorías de viajes a Cuba, lo cual igualmente viola las leyes estadounidenses restringiendo la libertad de movimiento de sus ciudadanos, algo que no obstante, ocurre desde hace mucho tiempo teniendo en cuenta que un estadounidense no puede hacer turismo libremente en la isla, solo pudiendo viajar si califica en una de las 12 categorías antes mencionadas, bajo ciertas condiciones y restricciones que impone el Departamento de Estado.

Esta prohibición violaría los derechos muchas instituciones históricas en Estados Unidos, por ejemplo, la colaboración entre instituciones científicas cubanas y de los Estados Unidos, como el Hospital Roswell Park Comprehensive Cancer Center y Centro de Inmunología Molecular de Cuba, que el año pasado crearon la empresa mixta Innovative Immunotherapy Alliance SA.

Se violarían los derechos de instituciones religiosas como la Iglesia Evangélica Luterana de América y los Ministerios Globales de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo), que tienen proyectos con Cuba y son contrarias al BLOQUEO.

Además pretende elevar a ley la presencia de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo de modo que ninguna administración futura la pueda modificar, y únicamente tendría el Congreso la capacidad para modificar este dictamen.

Un proyecto de ley que ya fue redactado y presentado por la senadora anticubana María Elvira Salazar en enero de 2021. Aunque las implicaciones de esta acción afectarían la legitimidad internacional de EE.UU, pues se estaría marcando como terrorista a un país para siempre y se estaría definiendo una posición política que los mismos electores estadounidenses no podría cambiar con su votos; ellos conocen los devastadores efectos que tiene sobre Cuba la aplicación de esta espuria designación, principalmente contra la industria turística y la atracción de inversiones extranjeras.

Otro elemento importante es el bloqueo de toda migración legal desde la isla. Lo cual implica un ataque directo a los lazos entre las familias cubanas en ambos países, es decir, atacar los programas de reunificación familiar, las visitas familiares y todo lo que en materia migratoria existe actualmente.

Es importante remarcar que esto afectaría a todas las familias cubanas, independientemente de su fe, ideología o posición política, echando aun más presión hacia una potencial migración ilegal.

No obstante, el próximo punto de la agenda sería la deportación masiva de cientos de miles de cubanos a destinos inciertos. Según medios estadounidenses, más de 42.000 cubanos tienen órdenes finales de deportación en Estados Unidos que Cuba se niega a aceptar de regreso y otros 300.000 correrían riesgo de ser deportados y el mismo Marco Rubio reconoce que sería imposible enviarlos a la isla.

Aunque el costo político es extremadamente alto, en La Florida se debate el asunto y la posibilidad de encontrar un país prestatario que reciba a miles de cubanos deportados, estarían enviando miles de cubanos a diferentes lugares del mundo, una forma muy sugerente de “unir a la familia cubana” de la cual dicen ellos estar muy preocupados y ocupados.

Como colofón en la nueva estrategia de presión total, estaría la promoción de nuevas sanciones económicas y de persecución financiera contra la isla, para buscar generar un estallido social que sería apuntalado con una campaña de desinformación y tergiversaciones.

No hay dudas que la presencia de Marco Rubio en el futuro gabinete de Donald Trump es un factor significativo en una futura política agresiva de cara a Latinoamericana y en especial contra Cuba, sin embargo, al mismo tiempo es un elemento disruptivo que podría al contrario de lograr un efecto control (derrocando “gobiernos incómodos”), generar una región mucho más inmanejable para Washington.

Aunque no pocas variables indican que la estancia de este mafioso de la politiquería manejando los hilos del poder en Washington podría no ser muy larga, estamos seguros que el pueblo cubano y los pueblos de Nuestra América estarán a la altura y sabrán responder.

Tomado de https://micubaporsiempre.wordpress.com/2025/01/08/que-puede-esperar-cuba-y-latinoamerica-de-la-administracion-trump/

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